Cuando tienes una idea, lo último que quieres es frenar para esperar a alguien técnico. Un artefacto es una mini-aplicación que Claude construye mientras hablas con él: le cuentas lo que necesitas y aparece en un panel junto al chat. La primera versión es un borrador que funciona; cada petición de seguimiento la hace más tuya.
Qué son y cuándo te sirven
Un artefacto es lo que Claude hace para ti y que querrías enseñar a alguien: una herramienta pequeña, un panel, un documento, una presentación o un diseño. Se abre al lado de la conversación y puedes editarlo, retomarlo y compartirlo. Cuatro ideas para una empresa:
- Prototipos. El boceto de una página o de una herramienta, sin ser diseñador. Por ejemplo, un lienzo que dibuja colores a partir de lo que escribes.
- Asistentes a medida. Un bot que responde a las preguntas que te repiten cada semana, con el contexto de tu negocio. Un asistente que convierte ideas sueltas en un correo pulido es el ejemplo de Academy.
- Juegos para aprender. Un tutor de idiomas donde conversas en el idioma que elijas. En un equipo, sirve para repasar un procedimiento nuevo.
- Herramientas para una pyme. Un seguimiento de inventario o un generador de paneles de proyecto con diagrama de Gantt, barras de progreso e hitos.
Los artefactos están en los planes Free, Pro, Max, Team y Enterprise, y requieren tener activada la ejecución de código y la creación de archivos en Configuración > Capacidades (en Team y Enterprise, en la configuración de la organización).
Tu primer artefacto, en cuatro pasos
- Entra en «Artefactos» en la barra lateral. Se pueden crear en cualquier chat, pero empezar ahí le dice a Claude lo que pretendes.
- Cuéntale el problema, no la solución. «Me gustaría explicar mejor el calendario de pagos a los clientes nuevos» vale más que «hazme una app».
- Deja que te entreviste. Te hará preguntas para aclarar la idea: quién lo va a usar, qué debe mostrar.
- Pídele que lo construya. «¿Puedes crear esto para mí?» o «Construyámoslo ya».
Quiero una pequeña herramienta que ayude con este problema: [llevo las prioridades semanales del equipo en la cabeza y se me pierden el miércoles]. Hazme un par de preguntas sobre quién la va a usar y qué debe mostrar, y luego constrúyela como un artefacto.Responde a sus preguntas y envía al menos un seguimiento que cambie algo concreto: «haz que cada prioridad se pueda marcar como hecha» o «ordena la lista por fecha límite». Cada cambio se apoya en todo lo anterior.
Cómo mejorarlo
- Pide cambios concretos. «Botones más grandes», «añade un temporizador», «otros colores».
- Depura hablando. Si algo falla, pulsa el botón de arreglarlo con Claude o cuenta el problema sin tecnicismos: «la calculadora no funciona con decimales». Para un fallo difícil, activa el pensamiento extendido o usa un modelo más potente (cuál elegir).
- Prueba otro camino sin perder el primero. Vuelve a un mensaje anterior, edítalo y se crea una rama nueva; siempre puedes regresar a la versión original.
Antes de compartirlo, intenta romperlo
Un artefacto parece terminado en cuanto se dibuja, así que dedica dos minutos a probarlo como lo haría alguien con prisa: un decimal donde esperaba un entero, un campo vacío, una respuesta enorme. Si algo falla, cuéntale a Claude qué escribiste y qué pasó.
Después cuestiona el resultado. Si el artefacto calcula, cuenta o recomienda algo, resuelve un caso a mano y compáralo. Una herramienta con buen aspecto y los números mal engaña a quien la use, y tú eres quien puede detectarlo antes.
Compartirlo
Cuando funcione como quieres, lo compartes con un enlace. Los artefactos empiezan privados, y según el Centro de Ayuda en Pro y Max eliges entre «solo tú» y «cualquiera con el enlace», o invitas a personas por correo. En Team y Enterprise se quedan dentro de la organización por defecto, y quien administra decide si se puede compartir fuera. Quien lo abre puede usarlo, copiar su contenido o ver el código, pero no cambiar tu versión publicada.
En tu empresa
Un artefacto es ideal para probar una idea antes de pedir presupuesto, no para sustituir el programa del que depende la contabilidad. Tres criterios para el equipo:
- Un responsable por herramienta. Quien la pide es quien la prueba con casos reales y quien responde de lo que calcula.
- Nada de datos de clientes en un artefacto que se comparte con un enlace. Quien lo abre ve lo que contiene.
- Si funciona, se pasa a algo estable. Cuando una herramienta la usa todo el equipo cada semana, es el momento de montarla bien.
Soy [cargo] de una empresa de [sector] con [número] personas. Cada semana perdemos tiempo en [tarea]. Propón tres herramientas pequeñas que pudieras construir como artefacto para resolverlo, qué datos necesitaría cada una y qué tendría que comprobar yo antes de usarla con el equipo.